Después de años de evangelización misionera, nace en estas
tierras la Diócesis de Tijuana, sede evangelizadora de toda la Baja
California por muchos años. Sin embargo, tiempo después, con la visión
de Mons. Luigui Raimondi, Delegado Apostólico de la República
Mexicana, se propone erigir una nueva diócesis, debido a las grandes distancias,
al rápido
crecimiento de la población y la necesidad de dar una mejor servicio
evangelizador. La fundación de la nueva DIÓCESIS DE MEXICALI se
llevará a cabo en el año de 1966, cuando por la Bula del Papa Pablo VI, impulsado por
el Espíritu Santo, decide decretar la erección de la Diócesis de
Mexicali.
"Quien quiera que reflexione, cuán grande bien puede traer una
disposición adecuada de los límites y de los asuntos de los fieles
cristianos puedan tener en su propia región Pastor propio"
De
esta manera, el 17 de Octubre de 1966, nace en el desierto de la
Baja California la nueva Diócesis de Mexicali, como llamaría más
tarde Mons. Don José Ulises Macías, “la Iglesia que florece en el
desierto”.
Toda
sede eclesial, necesita de un Pastor que la guíe y oriente, que la
lleve a santificarse en la escucha de la Palabra y en la
proclamación del Reino de Dios. Es así, que el 18 de Octubre de
1966, es consagrado el primer Obispo de Mexicali, Mons. Dn. Manuel
Pérez Gil González, quien con su lema "Primero el Reino de Dios" se
esforzó por dar a la Diócesis la presencia de un Padre, hermano y
Pastor.
Este
gran hombre, visionario desde su llegada, tuvo la conciencia de la
importancia y necesidad de los sacerdotes en el desarrollo y trabajo
pastoral de la Diócesis. El inicio fue con 19 Sacerdotes Diocesanos
y 8 Religiosos. Conociendo esta realidad, él proclama en su primera
homilía "Muchas veces sentiremos la escasez de nuestro número y
nuestros recursos. Pero la mano de Dios no está ligada. El que nos
manda a trabajar en su mies, hará por sí mismo la maravilla de la
transformación de esta pequeña Iglesia".
Con
esa confianza en la divina providencia y el apoyo de su presbiterio
y de la comunidad, el 8 de Diciembre de 1967 a tan sólo un año de su
llegada, se inaugura el Seminario Diocesano de Mexicali en una
pequeña casita llena de esperanza en la calle Colón # 2000 de la
colonia Nueva, justo a unos cuantos metros de la línea divisoria con
el país del norte.
Con
un número de 17 seminaristas, el Seminario cobra vida. Y aunque
estos alumnos ya habían realizado sus primeros años de latín en
Tijuana, por decreto del Dn. Manuel Pérez Gil, todos los
seminaristas de está región automáticamente forman parte de esta
institución.

Reuniendo a los seminaristas que cursaban estudios de secundaria,
bachillerato, filosofía y teología, llegaban ya a un número de 29, los
cuales son enviados a estudiar a diferentes partes por disposición
de Mons. Manuel Pérez Gil.
El
Equipo de formadores estaba conformado por los siguientes colaboradores:
Rector
del Seminario: P. Francisco Valencia Ayala que permaneció hasta
diciembre del 67
Prefecto
de disciplina: P. Sergio Sánchez (Rector desde enero del 68)
Prefecto
de estudios: P. Miguel Ángel Coronado
Ecónomo:
P. Guillermo González Stopani
Director
espiritual: P. Ricci, S.J. desde 17 enero del 68
Comienza
así a escribirse la historia del Seminario Diocesano de Mexicali. Para
1970, es nombrado Rector del Seminario el P. Cipriano Álvarez, quien se
ocupa de este encargo hasta 1981.
Para
estas fechas, el Seminario era conocido como el Centro Vocacional Paulus
y los alumnos tomaban las clases de secundaria en el Instituto Valle de
Mexicali, mientras los de preparatoria en el Instituto Salvatierra.
En1979, se inician los trabajos de extensión del Instituto Valle de
Mexicali, para lo cual se integran al equipo formador las religiosas
Hijas del Espíritu Santo, quienes desde entonces han seguido colaborando
valiosamente en la formación de
los futuros sacerdotes hasta nuestros días.
Desde
junio de 1975 el P. Raúl Enríquez Ramírez es nombrado director
espiritual del seminario. Es hasta agosto de 1981, que deja este encargo
para ser nombrado Rector del Seminario. Este año inicia como director
espiritual el P. Nicolás Alvarado. Como ecónomo se desempeña muy
eficientemente en el cargo el P. Roberto Montaño hasta 1997. Durante su
gestión como ecónomo, el Seminario creció a pasos agigantados y tuvo que
resolver las exigencias de una Institución que crecía firmemente.
En el
año 1984, el Seminario sufre un cambio importante en su historia, no
sólo el seminario como institución, sino la Diócesis misma. Mons. Pérez
Gil, es nombrado Arzobispo de Tlanepantla y en su lugar el pueblo
cachanilla recibe a Mons. Dn José Ulises Macías Salcedo como II Obispo
de Mexicali.
Con la
gran herencia dejada por Mons. Pérez Gil, Mons. Ulises Macías Salcedo, continúa con el
trabajo del Seminario. A su llegada se optó por ir quitando la
secundaria, como es de considerarse no resultó nada fácil esta decisión,
pues se consultó al presbiterio y éstos en su mayoría pensaban que se
quería eliminar el Seminario.
Sin
embargo, arduo fue el trabajo que Dn. Ulises en conjunto con el equipo
formador hicieron para aclarar que la decisión estaba motivada porque se
experimentaba en la realidad que las vocaciones surgían de la
preparatoria, universitarios e inclusive casi profesionistas.
Se logró
lo propuesto con el apoyo de Don Ulises, que después de las oposiciones
reafirmó a los sacerdotes: "dénnos chanza, si no funciona, damos marcha
atrás". Y de este modo se pudo ir quitando cada año un curso hasta
quedar sin secundaria. Con esto se logró también el objetivo de dedicar
más tiempo y empeño en la formación de los jóvenes en preparatoria.
De la
preparatoria se dio paso a la etapa de Introductorio en 1990–1991. Los
alumnos que finalizaban este año de preparación eran enviados a terminar
sus estudios filosóficos al Seminario de Tijuana, para que, una vez
terminados los estudios de filosofía, regresaran al Seminario de
Mexicali a terminar sus estudios de Teología. Se
continuó con este programa, hasta que en el periodo de 1991–1992 se
envió a los últimos alumnos que fueron a estudiar la filosofía en el
Seminario de Tijuana, pues el equipo formador se decidió a empezar la
filosofía aquí en Mexicali.
El P. Nico cuenta en una anécdota cómo surge esto de la filosofía: "fue en uno
de esos desayunos que el P. Roberto Montaño, quien era el ecónomo solía
invitarnos a los pocos que integrábamos el equipo formador. Eran muchas
las cosas que nos inquietaban y más las que nos cuestionaban entre otras
la necesidad de ya no enviar mas alumnos al Seminario de Tijuana. Nos
interrogamos muchas cosas entre otras: el personal para la formación,
los maestros, etc. Eso no nos acobardó. Nos levantamos y ya no nos
detuvimos en el seminario, nos fuimos derecho a platicar con el Sr.
Ulises. Recuerdo que nos dijo: ¿Qué traen ahora? Le planteamos el
asunto, después de preguntas y respuestas nos dijo "Pro me laboras" y
desde ese momento a trabajar, a empezar a realizar el proyecto inicial
de la facultad de filosofía".
Fue
entonces, que comenzaba un grupo sus estudios filosóficos en nuestra
institución con la esperanza de que ahí mismo terminara sus estudios
teológicos y llegara así a la ordenación sacerdotal, fruto ya de una
formación netamente "cachanilla".
Es en el
año de 1996 que egresa el primer grupo de filosofía y pasa directamente
a la teología en nuestra institución. Desde entonces el equipo formador
se ha empeñado por proporcionar un nivel académico adecuado a las
necesidades tan exigentes de nuestra realidad, por esto después de
muchos trámites y diálogos con las autoridades educativas del Estado, la
preparación filosófica que se otorga a los seminaristas, se ha elevado
al rango de Licenciatura en filosofía, reconocido a nivel nacional a
través de la cédula profesional, por lo que nuestra institución en el
área filosófica se puede denominar como Facultad de Filosofía, como
pocos seminarios en la República Mexicana.
En este
mismo año, 1996, se da otro cambio importante a nivel Diocesano. Nuestro
Obispo Mons. José Ulises Macías, es nombrado Arzobispo de la
Arquidiócesis de Hermosillo y nuestra Diócesis queda en espera de su
nuevo Pastor.
La
espera dura un año, pues es hasta 1997 que Su Santidad Juan Pablo II
designa a Mons. José Isidro Guerrero Macías como III Obispo de nuestra
Diócesis. Don Isidro, llega con un amor muy grande al Seminario.
Proviene de un ambiente de seminario, pues sus 18 años de trabajo en el
Seminario, en su tierra, le han hecho amar y proclamar el llamado de
Jesús de "ven y sígueme…"
Desde su
llegada, una de sus más grandes preocupaciones ha sido el Seminario,
"corazón de la Diócesis" como lo llama. Siempre suele estar atento a las
necesidades del equipo formador y de los seminaristas.
Al
contemplar la realidad vocacional de la Diócesis, el Sr. Obispo Dn. José
Isidro, después de largos diálogos con el presbiterio y el equipo
formador del Seminario reabren el Seminario Menor, primero en el período
1998-1999 en el Ejido Saltillo, instalándose después en la ciudad de San
Luis Río Colorado Sonora donde permanece hasta hoy.
La
comunidad de San Luis Río Colorado, recibió con gran agrado la noticia y
por ser un pueblo de grande fe y amor por Cristo y la Iglesia han puesto
todo de su parte para la construcción de esto que nació como un sueño.
El Curso
Introductorio inició en las instalaciones del Seminario Mayor, luego,
por razones económicas, fue
trasladado al Ej. Saltillo por un período de cinco años y nuevamente se
incorporó en las instalaciones del Seminario Mayor a partir del ciclo
2005-2006.
El
Seminario Mayor, ubicado en la Ave. Madero # 2000 de la ciudad de
Mexicali, sigue dando sus frutos, se sigue caminando en la respuesta a
Jesús con la ayuda de la comunidad eclesial de Mexicali, su valle, San
Luis y desierto de Sonora, que con oración y esfuerzo continúa luchando
por crecer y lograr que los futuros sacerdotes SEAN TRANSFORMADOS EN
CRISTO (UT TRANSFORMENTUR IN CHRISTO) |